Motivaciones

El mundo se mueve a gran velocidad, todo está sujeto a una transformación continua en una sociedad cada vez más exigente y la construcción de edificios, infraestructuras y urbanizaciones no es ajena a estos cambios. Las soluciones constructivas en prefabricado de hormigón se caracterizan, entre otras muchas prestaciones, por un proceso ordenado, controlado y secuencial desde la concepción de la obra hasta que ésta es una realidad. Y en este contexto, surge la metodología BIM (Modelado de información de la construcción) que consiste en la recopilación e interacción de la información de un proyecto constructivo en un modelo virtual en 3D, abarcando la geometría y características técnicas de los elementos individuales y los sistemas constructivos que configuran, las relaciones espaciales entre éstos, la planificación de su construcción o los costes. BIM impone, por tanto, una mayor rigurosidad y definición en proyecto de los elementos que conformarán la obra. La progresiva implantación de la metodología BIM en los proyectos de construcción se presenta como una oportunidad inmejorable para que el sector del prefabricado de hormigón termine de consolidarse como la variante industrializada de la construcción en hormigón, con todas las ventajas que ello proporciona en términos de rapidez de ejecución, control más exhaustivo en proyecto y obra, calidad, eficiencia y rentabilidad económica.